Jirí Kolár

Kolár se inició en la obra escrita, textos, poesías… progresivamente su trabajo fue evolucionando hacia un conjunto de palabras e imágenes de una forma razonada, estudiada y con un resultado ordenado y coherente. Una labor limpia, clara, donde lo que busca el autor y nos trasmite, es un mundo de  imágenes poéticas con o sin palabras. Kolar se vio obligado a dejar la poesia debido al problema político y la censura, en los años 50 su obra es condenada a no ser publicada. El autor salva ese mortal silencio trasladándose, de forma cauta, al mundo del arte visual. Desarrolla una labor de evolución de imagen y concepto dentro del collage, técnica que utiliza magistralmente en sus rollages, froissages, chiasmages etc.

Jirí Kolár nace el 24 de septiembre de 1914 en Protivín. Su formación como artista está asociada a los años 40 y su colaboración con el GRUPO 42. Su relación con teóricos como Chalupecky y Kotalík y su labor narrativo-visual al lado de artistas plásticos como Frantisek Groos, Hudecek, Smetana, Kamil Lhoták y el fotógrafo Miroslav Hák, le acompaña en ese camino que le va introduciendo en el mundo del Arte.

Bohumíl Hrabal, escritor conocido por su asociación al surrealismo checo en las letras, hace una entrañable descripción de la imagen de Jirí Kolár. Narración plástica, que en un solo párrafo, nos confecciona un fotograma de la elegante imagen del poeta –objeto.   

“… Kolár era un caballero de verdad me trajo un ramo de flores e iba vestido con un gusto exquisito con pantalones grises y cuando se sentaba se los subía un poco para que no se le marcaran las rodillas y llevaba una corbata elegante y un pañuelito en el bolsillo de la americana a cuadritos pequeños y se limpiaba las gafas con mucho cuidado con su pañuelito…”

A partir de mediados de los 50 y hasta su muerte en agosto del 2002, las experiencias de Jirí Kolár le llevan hacia un Arte empleando diversos tipos de poesía narrativa- visual. Su nueva actividad se divide entre ese relato, imagen innovadora y una nueva teoría descriptiva de la imagen. Kolár destruye las formas literarias clásicas y sus poemas adquieren una apariencia concreta. De las palabras no quedan más que los caracteres que poco a poco abandonan la codificación literaria habitual y cada vez más, pasan a ser una forma y herramienta plástico-narrativa. El artista crea una poesía sin léxicos, una poesía- objeto, un cuadro-poema al estilo de los Surrealistas y Dadaístas.

Primeramente en el Museo Cubista y posteriormente en el Museo de Arte Contemporáneo de Praga, se organizaron en los años 90 muestras del conjunto de la obra de Jirí Kolár. Tuve la suerte de asistir a ambas exposiciones y recorrer las salas leyendo, en cada obra, el concepto tan coherente del poeta. Allí se podía ver, esa clara evolución del artista, desde la palabra a la imagen, de la imagen al volumen y del volumen al concepto. Un camino cíclico de una obra estudiada, razonada por un filosofo de la imagen y el silencio. Una labor resultado de un compromiso entre pensamiento y proceso. En esas salas, de un solo vistazo, se podía deducir toda la evolución de la obra de Jirí Kolár, toda una vida dedicada, en un principio, al juego de la tipografía y caracteres, la poesía, para de una forma coherente trasladarse a la imagen y más tarde a la obra bidimensional y tras ese estudio, su composición le pide añadir la tercera dimensión, son sus poemas-objeto.

Jirí Kolár en cada serie, ciclo, introduce nuevos elementos que nos dan una información sobre el resultado. Las representaciones pictóricas de Kolár no son fruto de un momento creativo. La obra de Kolár, es el trabajo de un maestro del mensaje que utiliza todos los medios a su alcance para conseguir ese diálogo con el observador, como si de un libro se tratase, un libro abierto a su público.

En la disciplina técnica utilizada por Jirí Kolár, observamos la evolución de su estudio en los últimos años, los collages de múltiples deformaciones a través de la manipulación de fotografías que recorta, arruga, combina hasta obtener el resultado premeditado.

A menudo, recupera obras de maestros del Renacimiento, Barroco, las más conocidas, pinturas, dibujos y grabados.., con estas reproducciones, mediante diferentes procesos, obtiene su propia ilustración. Su misión es una metáfora, un híbrido entre concepto y objeto. No debemos olvidar esa relación que hemos mencionado en los párrafos anteriores con la base y obra de los Dadaístas (Marcel Duchamp), sin olvidar el precedente en el Arte Checo Surrealista de Styrsky.

Otra forma habitual de su labor, son los anticollages, donde parte de una obra célebre en la que el motivo central ha sido anulado, dando una sensación de inquietud. Interesante son aquellas reproducciones que corta a tiras e une de dos en dos para obtener, a través del efecto óptico, una doble composición. En cada una de ellas podemos ver, a modo de esquizofrenia visual, cada obra de forma independiente o una totalidad de la unión de ambas. Da una sensación de desdoblamiento, la imagen final, alterada, deformada nos da una visión muy distinta de una realidad o de dos realidades diferentes, la composición adquiere otra dimensión. Una cara pasa a ser paisaje, un paisaje es formado de piezas de poemas narrativos etc. Jiri Kolar, me aventuro a constatar, que crea un nuevo concepto y desarrollo del collage como técnica narrativa.

Posteriormente, durante mi larga estancia en Praga, pude disfrutar de la obra de JIrí Kolár de una forma más personal al entrar en contacto con un amigo que compartió años de amistad con el poeta. Aquellos collages de pequeño formato que daban historia a los muros de esa vivienda en Braník, me comunicaron pequeños secretos de la vida y obra del poeta. Tuve en mis manos en distintas ocasiones los objetos – poéma de Kolar pero ninguno de ellos me han acompañado en mi regreso…. To je Skoda!

Terminaremos con algunas palabras de Jirí Kolár y su razón del arte, palabras inmortalizadas por Bohumíl Hrabal en su libro “Bodas en casa”.

“…Y el poeta Jirí Kolár tronaba parecía como si diera una conferencia ante un anfiteatro lleno de público Lo más bonito en arte es que nadie está obligado a hacerlo el escritor sobre todo puede hacer lo que quiera a condición de no traicionarse a sí mismo que es su centro Si tienes familia y no te ocupas de ella no pasa nada eso está permitido en  el arte ¡pero cuidado! no tienes derecho a traicionar enterrar o malograr lo que fue confiado Lo esencial es lo que has hecho como artista porque después de la naturaleza el arte es lo más cruel del mundo”

… repito como un eco que surge entre los mundos de espectros… después de la naturaleza el arte es lo más cruel del mundo… lo más cruel del mundo… como duelen estas palabras de Hrabal-Kolar, es un dolor que en su amargura se disfruta.

por Mercedes de la Zarza

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