Josef Sudek‏, un poeta de la imagen

Si las imágenes tienen el poder de convertirse en poesía, uno de sus más fieles representantes fue el fotógrafo checo Josef Sudek, que dedicó toda su vida a dejar constancia de la belleza del mundo que le rodeaba en esas placas de haluros de plata.

En el barrio de Malá Strana, (Újezd) justo bajo las alturas del castillo de Praga, es donde Josef Sudek tenía su pequeño estudio fotográfico. Hoy, tras su reconstrucción, ha pasado a ser una galería donde podemos sentir la presencia del artista en los objetos que de él se guardan. Este rincón poético está muy relacionado con mi llegada a la ciudad de Praga. Tuve la oportunidad de ver entre cristales rotos y llenos de agua cristalizada, aquel espacio que habitó durante décadas el artista. Su posterior reconstrucción ha hecho que el espíritu de Sudek emigre hacia lugares más poéticos.

Josef Sudek nace el 17 de marzo de 1896 en Kolín, ciudad de la Bohemia central. Desde muy joven se dedica como aprendiz a la fotografía. Con su cámara marcha al frente italiano en 1916. En el mes de mayo de 1917 es herido de gravedad por una granada, lo que le cuesta la amputación del brazo derecho. El incidente no le impide continuar su labor artística, siempre en solitario y con su cámara colgada en el hombro izquierdo. Visité en numerosas ocasiones el museo de la técnica en Letná, intenté continuar un dialogo muerto con el artista mediante la observación de aquel aparato de gran formato y objetivo discreto, que sirvió de herramienta compañera en sus recorridos por las calles de su ciudad.

Jaroslav Seifert, poeta checo del siglo XX, describe la personalidad de Sudek en uno de los capítulos de su libro en prosa, “Toda la belleza del mundo”.

“Clavó el trípode en el musgo, se había fijado en una raíz rojiza y retorcida junto a la que yo había pasado sin advertirla. Se instaló encima de ella, dio unos pasos atrás y volvió al aparato. Las raíces oprimían una piedra resquebrajada  como abrazándola.  Cuando, más tarde, vi en casa de Sudek aquella fotografía, no daba crédito a mis ojos. ¡La raíz era en la foto tan hermosa como una escultura de Miguel Angel!. Y luego dicen que la fotografía no es arte:”

Josef Sudek, en sus imágenes en blanco y negro, creó todo un mundo de luces y sombras positivadas mediante  toda una gama de grises, desde el blanco de una luz intensa, hasta el negro de la noche. Desde la ventana de su laboratorio fue capaz de inmortalizar en sus emulsiones fotográficas, la corta vida de una gota de agua, la transparencia de cristales y plásticos, sacar de la naturaleza la poesía enigmática que guardaba en su interior. Se introdujo en los diferentes campos del sueño, acercándose con algunas de sus imágenes al surrealismo fotográfico al igual que sus coetáneos, Emilia Medková, Václav Zykmund o Jaroslav Rössler… Pero Sudek no es un fotógrafo surrealista, es un admirador de la belleza, el objetivo de su cámara ve lo que el ojo humano no es capaz de percibir y nos lo entrega, nosotros tan sólo debemos saborear el resultado. Sudek colaboró con poetas como Nezval, el primero con sus imágenes y el segundo con su poesía, descubriendo toda la magia de Praga durante sus largos paseos por los distintos barrios de la ciudad. De esta profunda unión nació el libro “Paseantes praguenses”.

Con una poesía de Nezval, teórico del manifiesto surrealista y componente del grupo Devětsil, me despido de la obra de Josef Sudek. Sus fotografías son la muestra de toda una vida dedicada a la poesía de la imagen, sesenta años de intenso estudio. El artista fallece en su taller de Praga, el 15 de septiembre de 1976 .

En la calle de oro de Hradcany

el tiempo casi no pasa

si quieres vivir quinientos años, déjalo todo

y dedícate a la alquimia

Cuando esta maravilla suceda

se volatilice el oro de nuestros ríos

decid adiós decid adiós alquimistas

saludad de mi parte a la posteridad.

(La poesía en checo es de un bello y elegante ritmo que la traducción no respeta, no soy traductor pero poner la poesía en checo es como no ponerla, desgraciadamente este poeta aún no lo he encontrado traducido al castellano, de ahí mi atrevimiento de hacer esta burda traducción. Esta poesía está en el libro “Paseantes praguenses” con la obra de Sudek, Seifert y Nezval).

Mercedes de la Zarza

Anuncios

Un comentario en “Josef Sudek‏, un poeta de la imagen

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s